Dennis Genpo: “Mi felicidad no depende de lo que me pase”

Julio 2, 2008 at 8:06 am (Entrevistas) (, )

2/7/2008 LA ENTREVISTA CON DENNIS GENPO MERZEL, MAESTRO ZEN

Un desengaño amoroso le llevó a refugiarse en el desierto. Allí despertó de nuevo a la vida, y esa experiencia le inspiró la técnica de la Gran Mente.

JOAN CORTADELLAS

–¿Cómo puedo calmar la mente?
–Dándote permiso. Para conseguir algo o ser alguien, primero tenemos que darnos permiso. Nuestra mente está muy ocupada, y no tenemos tiempo de conocerla realmente. Tratamos de aquietarla o de encontrar felicidad y gozo, pero es casi imposible conseguir una mente silenciosa sin darnos permiso. Y sin ningún tipo de técnica.

–Usted ha inventado la técnica de la Gran Mente, que bebe de la psicología.
–Sí. Es una técnica basada en el diálogo de voces, generado por dos psi- cólogos. Pero en el fondo viene de Jung y Freud. Se trata de convertirnos en presencia, despertar, consciencia. Siempre estamos buscando, tratando de encontrar algo, y en ese estado es imposible. Quien busca es el ego o el yo. Pero esa parte no es nuestra naturaleza esencial.

–¿Y cuál es?
–La que está en paz y no necesita nada. Mire, nuestra mente funciona como si tuviera una marcha puesta y no supiera entrar en punto muerto

–¿Cómo consiguió usted entrar en punto muerto?
–Un día, con 26 años, tuve problemas con una relación sentimental y decidí irme al desierto. Yo entonces tenía muchos problemas de diversa índole. Y cuando estaba solo contemplando la arena y las dunas tuve una gran experiencia de despertar. Mi vida entera se transformó.

–¿En qué sentido?
–Me di cuenta de que podía vivir totalmente en paz. El cerebro tiene dos raíles, como la vía de un tren. Está el raíl izquierdo y el raíl derecho. El izquierdo siempre quiere más, avanzar hacia adelante, no deja de pensar; el derecho es radicalmente lo opuesto: no va a ninguna parte pero ya está en paz. Son los hemisferios del cerebro. A partir de entonces me quedé en el raíl de la paz. Y estudié durante 24 años con un maestro zen, hasta que murió.

–Supuso un cambio radical en su vida porque, antes de esa experiencia, usted era hombre de negocios y deportista.
–Yo era un nadador muy disciplinado y competitivo. Entrenaba entre cuatro y ocho horas diarias. Mi maestro zen me dijo que nunca me da- ría cuenta de cuánto había obtenido de la práctica del deporte.

–Cuéntenos más cosas de los raíles de la vía de tren.
–El lado izquierdo es el hemisferio de la mente pequeña, el derecho es el de la gran mente. El izquierdo trabaja analíticamente, está limitado, constreñido, y nos separa del resto de la existencia. El derecho es creatividad, intuición, instinto; ahí no hay fronteras, no hay límites, no estamos separados de los otros seres y somos el mismo ser.

–¿En qué me puede ayudar su técnica de la Gran Mente?
–Te da la capacidad de ser libre y de poder elegir ante las decisiones. Yo experimento una felicidad incondicional. Mi felicidad no depende de lo que me pase. Por supuesto, cuando hay una razón para estar triste o enfadado puedo estar triste o enfadado, pero la tristeza o el enfado desaparecen muy rápidamente si lo deseo, y si estoy en ese lugar.

–¿Cómo es ese lugar?
–Es un lugar de vacío.

–Qué miedo.
–No, en absoluto. Es el momento presente.

–¿Cómo se aprende a estar en el presente?
–Estando. Cuando vivimos en el presente, estamos en la mente que no busca.

–¿A través de la meditación?
–Exacto. La meditación verdadera es estar con lo que sencillamente es. Y dejar que cualquier cosa surja, sin intentar controlarla o liberarnos de ella. Estar con lo que hay. Eso es.

–Pero el tiempo pasa, y cada vez más deprisa.
–El tiempo es un fenómeno interesante, porque es solo un concepto. Nunca respiramos en el pasado o el futuro, sino justo aquí y ahora. Los sonidos que oímos son los de ahora. Nunca oímos el pasado, a no ser que escuchemos la radio.

-¡La radio es presente!
–Quiero decir una grabación. Y lo mismo es aplicable a nuestros sentidos. Pensamos en presente, hablamos en presente y, en cambio, vivimos en el pasado o en el futuro, lo cual es una locura y nos hace disfuncionales. Por tanto, si queremos vivir una vida libre, tenemos que aprender a hacer este cambio para vivir en el presente.

–¿Y si alguien nos quiere mal?
–Los enemigos son nuestros maestros, siempre y cuando les permitamos serlo. De hecho, cualquier cosa puede ser nuestro maestro si queremos aprender. Cuando estamos despiertos, viviendo en el presente, todo nos enseña algo. Dejamos de ser víctimas y nos convertimos en señores de nuestra propia vida. Y en vez de ver a los demás como enemigos, los vemos como maestros.

Fuente: El periodico

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“Dios es el hombre y el hombre es Dios”

Junio 18, 2008 at 2:14 pm (Entrevistas) ()

Sor Marie Keyrouz, la monja cantante, doctora en Antropología Religiosa y Musicología
“Dios es el hombre y el hombre es Dios”
49 años. Nací en Líbano y vivo entre Líbano y París, donde he fundado el Instituto Internacional de Canto Sacro. Los políticos deberían poner orden entre los hombres, pero promueven conflictos. Soy cristiana. Dios es mi alma, estoy al servicio del hombre, que es imagen de Dios

¿Cuándo descubrió a Dios?

Mi familia es cristiana, pero la gran llamada que todavía no he conseguido comprender fue a los 7 años.

¿Qué pasó?

Empecé a cantar música sacra y descubrí que hay algo verdaderamente esencial en la vida. A los 12 años empecé a trabajar mi voz. Entré en lo religioso a través de la música.

¿Por qué estudió antropología religiosa?

Cuando estalló la guerra en Líbano yo tenía 20 años y era monja maestra de una escuela. Durante los bombardeos, la gente venía a refugiarse a nuestros sótanos y me di cuenta de que la mejor manera de superar el miedo era cantando.

¿Y?

Una mañana, al salir del refugio, había muertos en la puerta de la escuela. Entre ellos, Antoine, un joven de 17 años. Cuando su madre lo vio, empezó a blasfemar, furiosa. Su padre me pidió que cantara algo por el alma del joven. Yo tenía un nudo en la garganta, pero me puse a cantar en medio de la calle y entonces la madre dejó de gritar, juntó las manos y dijo: “Gracias, Señor, dame paciencia”, y empezó a cantar conmigo.

Comprendí que mi canto era importante para transmitir el mensaje de la paz dentro del corazón humano. Aquel día decidí dejar la enseñanza y continuar mis estudios de musicología y antropología para saber cuál es el papel y los efectos del canto en la vida del hombre desde el Antiguo Testamento.

¿Y comenzó su vida de misionera a través del canto?

Sí, hace un cuarto de siglo. Yo sabía que no era una guerra entre religiones, que esa guerra la habían creado los políticos utilizando la religión, así que decidí con la voz y con el canto hacer otra cosa.

En Líbano hay diecisiete comunidades religiosas diferentes.

Llamé a músicos de todas ellas, cristianos y musulmanes, para crear Ensemble de la Paix. Dimos nuestro primer concierto en 1984 bajo el bombardeo, y desde entonces recorremos el mundo para decir que todos somos hijos de Dios, dando testimonio con la fe, con la voz y con la música. Algo que nos une a todos, músicos y espectadores.

¿Por qué está tan segura?

Porque todo lo que obtengo con mi música (y quien viene a un concierto colabora) lo dedico a Enfans pour la Paix, asociación para garantizar la salud y la escolarización de niños en países en guerra. Comprendí que la ignorancia y la pobreza están en la base de las fracturas sociales, de las guerras y del terrorismo. No se pueden reclutar terroristas en una sociedad favorecida.

Cierto.

Si mi canto no fuera a favor del hombre, que está hecho a imagen de Dios, no tendría sentido. Dios es el hombre y el hombre es Dios.

Usted pertenece a una orden donde tiene superiores. ¿Le han puesto problemas?

Sí, muchos; es normal, nuestra congregación se dedica a la enseñanza. Pero, para mí, una religiosa es un puente que conduce a Dios. ¿Qué sentido tiene dar clases de matemáticas sin decir ni una palabra de Dios?

Sentido tiene, sor Marie.

Una mujer que ha sacrificado su amor, el ser madre, la vida social… ¿para ser profesora? No vale la pena. Cuando se sabe cuál es el objetivo y el objeto de tu misión, las cosas cambian. El objeto de mi misión es mi voz, un don que he recibido, y lo natural es que trabaje con ese don pese a las dificultades.

Hábleme de ellas.

Cuando te invitan a un festival como este, no estás en la iglesia, y no solamente acuden creyentes, sino también ateos y gente que viene a criticar: “¿Qué es esto de una monja artista?”… Aquí debo reflexionar.

¿Y cuáles son las conclusiones?

Debo poner mi voz a la altura del arte. Hay que trabajar la voz, estoy diplomada en canto sagrado occidental, bizantino, gregoriano, ópera… Dios es lo perfecto y no tenemos derecho a transmitirlo de cualquier forma, por eso todavía hoy sigo estudiando tres horas diarias, para estar a la altura de ese don.

¿La técnica es lo importante?

Es muy importante. Pero la música sacra es sobre todo un estado de gracia; por eso mi canto ha superado fronteras y divisiones religiosas. Cuando se hace canto sagrado hay que buscar la mejor música, la mejor voz, los mejores músicos y los mejores instrumentos, y aun así no basta.

Caray, qué exigente.

… Hay que reunirlos con la misma fe compartida, porque la fe es la fuerza más grande del hombre.

¿Ha visto algún milagro?

El mejor es que después de los conciertos muchas personas que no sentían a Dios, lo han sentido. Yo no hago proselitismo, para mí lo esencial es crear la atmósfera para que la gente regrese a su interior y recupere la imagen divina que a veces esta oculta por todo el mal del mundo, y por el ruido.

Habla de la importancia de la fe, pero no todo el mundo ha tenido la suerte de caer del caballo.

Si vives en concordancia contigo mismo y con el hombre que está frente a ti; si lo que eliges hacer lo haces con amor y admiras la belleza que te rodea, ahí está Dios. La fe es acción; pero por desgracia en la historia se han cometido muchos errores en nombre de Dios, las cruzadas te quitan las ganas de ser cristiana. No se puede decir “que Dios nos bendiga” y luego bombardear.

La voz del éxtasis

Su porte y su sonrisa me trasladaron a la infancia, y no por el colegio de monjas, sino por la Julie Andrews de Sonrisas y lágrimas.Igualita. De Andrews me sorprendía cómo podía hablar a la vez que sonreía, y lo mismo me ocurrió con sor Marie, “la gran señora del canto cristiano”, “la voz del éxtasis”, que ayer actuó en el Palau de la Música de la mano del Festival Únicas. Pero hubo más sorpresas, empezando por su voz, su amplia cultura y su autoexigencia: tiene un título en Canción Clásica Occidental y otro en Oriental, su repertorio va desde Bach, Händel o Mozart hasta el ambrosiano o el gregoriano. “El estudio me ha dado armas para luchar por el papel femenino en la Iglesia”.

Fuente: La vanguardia

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Panikkar “Para ser persona, hace falta ser monje y político”

Junio 17, 2008 at 9:26 pm (Entrevistas) (, )

Raimon Panikkar, pensador; publica ahora su ´Obra completa´ en dieciocho tomos
Tengo 6.000 años: los viví con los hombres que nos precedieron. Nací en Barcelona de hindú y catalana. Soy sacerdote católico, pero no un funcionario del Vaticano. Todo ser humano, y no sólo los profesionales, tiene vocación de monje y político: si no la realiza, está incompleto

Ahora publico mi Obra completa…

Obra completa: ¿no es un oxímoron?

Lo es. Además, yo sigo todavía vivo…

Doy fe.

He pasado 80 años escribiendo y lo dejo ahí todo como un testimonio…

Sé que más que escribir, reescribe…

Hasta 27 veces reescribí De la mística…

… Y que jamás lee en público.

No hay que preparar el discurso, sino al orador. Yo no preparo los textos para leerlos en público, sino que me preparo a mí mismo en cada momento de mi vida para ser capaz de hablar.

Y sus silencios también se escuchan.

El silencio forja el sentido. Y lo estamos abandonando a cambio de una superficialidad banal e insulsa. Ruido a todas horas en todas partes para no tener que pensar.

No todos podemos ser monjes…

¡Todos estamos llamados a la meditación! ¡Todos la necesitamos! También todos necesitamos la soledad y el silencio tanto como la sociedad y las palabras.

… Ni políticos.

Ese es el grave error de nuestro tiempo: dejar la mística y la política a los profesionales. La vida espiritual y la vida política no son oficios, son dimensiones irrenunciables de cada uno de nosotros.

Que exigen esfuerzo: más cómodo delegarlas y luego quejarse de los delegados.

Todos estamos llamados a realizarnos en ellas. Sólo si somos todos políticos y monjes podremos realizarnos plenamente como personas. Si no, somos incompletos.

Vida completa: ¿otra contradicción?

Sobre lo que usted pregunta, la duración y el fin de la vida, me he inventado una palabrita, tempiternitat, que no es un tiempo ni largo ni corto, sino único…

No podemos decidir la duración, pero sí la intensidad de nuestras vidas.

La intensidad es parte de la singularidad. Somos singulares. Somos únicos… Miserere Domine, apiádate, Señor, porque ego sum pauper,soy pobre…¡Et unicuus! Y único, dice el salmo latino. ¡Unicuus! Esta singularidad… Perdone… Perdone… Que me emocione…

Es emocionante.

¡Cada uno de nosotros es único!

Si alguien le dice que usted le gusta porque le recuerda a alguien, es que no le ama: cada uno de nosotros es único e irrepetible. Pero esa singularidad sólo podemos vivirla si renunciamos al pasado, que es sólo un recuerdo, y al futuro, que es sólo una ilusión, y vivimos en el presente tempiterno.

Usted ha vivido y ha creído: ha sido sacerdote del Opus Dei en Roma, budista e hinduísta en la India…

La fe no tiene objeto. La fe no tiene complemento.

Y ha vivido ¿cuántos años…?

Seis mil años al menos. Yo no soy individualista: deploro el individualismo egotista que nos impele a encerrarnos en nosotros mismos y nuestras circunstancias; yo he vivido también en esos hombres que vivieron seis mil años antes que nosotros y me siento igualmente responsable de sus vidas…

… ¿Y de sus crímenes?

Sí, también soy responsable de sus crímenes y culpas y sé que puedo lavarlos viviendo rectamente. Vivo cada momento convencido de que la vida es un don único como yo… ¡Qué alegría ser consciente de eso!

¿Usted lo es desde niño?

Mi padre era hindú y mi madre catalana.

Hoy ya no es una mezcla tan exótica.

La inmigración tiene un peligro, el de banalizar su cultura y la nuestra en una amalgama insulsa; de nuevo la superficialidad nos amenaza, pero la mezcla es también una oportunidad de profunda comunión; la de asimilarlos a ellos… ¡Y asimilarnos a ellos!

Sin mezcla, no hay fecundidad.

Por eso necesitamos asimilarlos a ellos y asimilarnos a ellos: ninguna cultura que se encierra en sí misma sobrevive.

¿Sigue siendo usted sacerdote?

Sí, celebro misa. Dependo de la diócesis de Varanasi (Benarés). Soy sacerdote, pero no un funcionario vaticano, aunque en comunión con Roma. Y, en la cadena del saber que formaron mis maestros hasta mí, distingo a Jesús pero no separo a Jesús de Cristo.

¿Y sus alumnos?

Soy alumno: me doctoré en Química y en Filosofía y después seguí siendo alumno con mis alumnos en la Divinity School de Harvard, en la Universidad de California…

¿Por qué volvió de América?

¡Cómo cuidan a sus profesores allí! Trabajé y enseñé y aprendí mucho y bien en América, y me sentí querido y estimulado…

Cincuenta libros: miles de artículos.

Y la palabra: ¡cuántos amigos en cada clase!

Pero volvió.

Hubo un momento en que era feliz allí en el campus, en una casa magnífica, profesor, todo cuanto se pueda desear, unas bibliotecas inacabables y mucho cariño… Pero sentí que mi sitio estaba aquí, Tavertet, entre estos muros y montañas… ¿Escucha qué silencio?

¿Recuerda a algún alumno en especial?

Hoy me han escrito varios alumnos de California. ¡Cuánto cariño en sus palabras!

Regálenos algún pensamiento de los Veda que tradujo del sánscrito (Fragmenta)

La muerte no muere y por lo tanto en la muerte misma está la inmortalidad.

Más allá del sueldo

El silencio de Tavertet - ¡qué verde este año!- no aísla a Panikkar, sino que lo conecta en sus lecturas de siglos con maestros védicos, evangélicos y periodísticos, pues también devora la prensa el maestro en su conexión tempiterna.Vuelvo con un propósito en mi alforja: la política es demasiado importante para dejársela a los políticos. ¡Basta de quejarnos de los políticos y militemos, actuemos y sustituyámoslos! La mística es la otra vocación que no podemos ceder a los conventos: silencio, meditación, relajación… ¡Para todos! Son vocaciones que exigen esfuerzo, pero por eso mismo nos hacen personas frente a la única llamada a la oración que sí nos llega a todos cada día: “¡Haceos ricos!”.

Fuente: La Vanguardia

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Miriam Subirana: “Estar viviendo del recuerdo te chupa energía”

Junio 11, 2008 at 10:22 am (Entrevistas) (, )

11/6/2008 LA ENTREVISTA CON MIRIAM SUBIRANA, ESPECIALISTA EN PENSAMIENTO POSITIVO

Publica el libro Vivir en libertad (Integral), sobre los límites que nos autoimponemos y que nos impiden ser verdaderamente libres.

GUILLERMO MOLINER

–Nuestra sociedad ha conquistado la libertad, pero es infeliz.
–Eso es debido a que no hemos nutrido nuestro espíritu, con lo cual nos hemos debilitado como sociedad. Y las fuerzas del deseo que impulsan esta sociedad se han incrementado. Este vacío espiritual nos lleva a querer llenar las expectativas a través de lo material.

–Y del sexo. Casi toda la publicidad televisiva gira alrededor de él.
–Porque establecemos unas relaciones basadas en una dimensión física y emocional muy limitada.

–¿Cuál es el antídoto?
–Vivir los valores. Sin los valores tenemos una visión muy limitada del mundo. Y en lugar de considerarnos como hermanos que habitan un planeta, generamos separación, fronteras, y eso provoca violencia.

–¿Qué es la libertad?
–Conseguir vivir tu propósito de vida más elevado. Si quieres ser libre, crea tu destino.

–Pero a veces la vida no es como la esperábamos.
–Entonces siempre tendrás el poder de la elección. Es cierto que a veces las circunstancias interfieren, pero podemos dejarnos llevar por ellas o ser nosotros los creadores de nuevas circunstancias.

–¿Qué nos impide vivir en libertad?
–Los límites autoimpuestos, las creencias que nos mantienen dentro de una caja, las dependencias hacia los demás. El aferrarse. Si dependes de alguien, no eres libre, porque dependes de algo externo a ti.

–Es lógico que nos aferremos a lo que nos gusta.
–Aferrarse es una señal de debilidad y de baja autoestima. Pensamos que una persona o un puesto de trabajo nos dan identidad, pero, al tratarse de algo exterior que siempre está sujeto a fluctuaciones, nuestro nivel de autoestima fluctuará sobre la base de lo que ocurra con esa persona o con ese trabajo.

–¿En qué medida el pasado nos impide ser libres?
–En gran medida. Estar viviendo del recuerdo no permite gozar plenamente del presente.

–El filósofo Osho decía que el pasado es una tumba.
–Exacto. Porque ya no existe. Además, vivir del recuerdo te chupa energía.

–¿Por qué?
–Vivir del recuerdo nos debilita. Queremos revivir una experiencia que ya pasó, y finalmente nos sentimos decepcionados y sufrimos un gran desgaste emocional y mental.

–¿Cómo vivir el presente?
–Desde la aceptación. Y, sobre todo, dejando de compararse con los demás. Queremos lo que tiene el otro (sus propiedades, sus talentos, su belleza), en vez de agradecer lo que tenemos y aceptarnos como somos. De esta manera, nunca estaremos satisfechos.
–¿Qué es lo más importante que podemos hacer ahora?
–Estar bien.

–¿Y después?
–Estar bien. La prioridad, pase lo que pase en este momento, es estar bien.

–Pero ahora no puedo. Tengo demasiado trabajo.
–Esta presión es innecesaria. Ade- más, cuando te sientes presionado, ya no eres libre.
–¿Y qué hago con el trabajo?
–Nos sentimos presionados porque creemos que ocurrirá algo malo si no alcanzamos el objetivo que nos piden o que nos proponemos. Pero eres tú quien se presiona y permite que el exterior ejerza esa presión.

–Pues qué bien.
–Se puede cumplir el objetivo con ansiedad y estrés, o con confianza y determinación. Depende de ti.

–A veces somos perfeccionistas.
–Solo puedes hacer lo mejor según tu capacidad del momento. Si no alcanzas el listón que te has propuesto esta vez, te fortalecerás y aprenderás para poder mejorar en el siguiente.

–¿Y qué le diría a alguien que sienta la presión del dinero?
–Que solo puede pagar con el dinero que tiene. Si no hay suficiente, tendrá que reducir sus compromisos.

–¿Y si la presión es por problemas de salud?
–Todo dolor físico es porque una debilidad, un mal, está abandonando el cuerpo, disolviéndose y curándose. Por tanto, es bueno.

–…
–Todo sufrimiento mental y emocional es un mensajero que nos dice que debemos cambiar algo a nivel de pensamientos y sentimientos.

–¿Dónde ha aprendido tantas cosas sobre la presión?
–En India. Aquí funcionamos a una velocidad terrible, pero allí intentas meterles presión y ni se inmutan. Aprendes de su actitud y aprendes a no presionar, porque cuanto más presionas, menos se mueven.

Fuente: El periodico

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“El estrés va de dentro afuera, y no al contrario”

Junio 5, 2008 at 4:44 pm (Entrevistas) (, )

44 años. Nací en San Sebastián y vivo en Palma de Mallorca. Tengo pareja y dos hijos universitarios. Licenciado en Biología, trabajo en el ámbito de la reducción de estrés y el liderazgo. ¿Mi idea política? Necesitamos vivir en la Tierra con más armonía. Practico el budismo

Usted criaba peces.

Sí, era ejecutivo de una multinacional noruega. Hubo las típicas luchas de poder yme tomé un año sabático para pensar qué otras cosas podía hacer con mi vida.

¿Dónde acabó?

En el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, en la clínica de Reducción de Estrés, formándome con su fundador, el doctor Jon Kabat-Zinn. Su programa se imparte en 240 instituciones de EE. UU.

El estrés afecta a uno de cada cinco trabajadores europeos, ¿qué propone?

Desarrollar el equilibrio interior, la capacidad de parar y observar antes de actuar, y responder en vez de reaccionar. Utilizamos el yoga para reequilibrar el cuerpo y la meditación para equilibrar la mente. Hay que descentrarse de uno mismo.

¿Descentrarse?

Observar los pensamientos y las emociones que uno tiene con más curiosidad y menos preocupación, y entender el proceso por el cual los pensamientos y las emociones se van entrelazando hasta hacernos perder el equilibrio interno.

Curioso, un biólogo en estos temas…

Me atrajo esta técnica porque puede medir sus resultados. La depresión, la ansiedad, la hostilidad y la somatización se reducen un 35%. Y al bajar los ciclos de rumiación, disminuye la afectividad negativa.

¿Rumiación, pensar como un rumiante?

Sí, comerse el coco con cosas del pasado que causan sufrimiento, bajan la autoestima y la eficacia. En una sesión de dos horas y media los niveles hormonales de cortisol, la hormona del estrés, se reducen un 40%.

¿Cuáles son las pautas fundamentales?

Desarrollar la conciencia plena, la capacidad de darnos cuenta de lo que está pasándonos sin juzgar si es bueno o malo. Habilitar un control de calidad de nuestro proceso de pensamiento y de nuestro grado de conexión con la realidad que estamos viviendo. A menudo, como la realidad no nos gusta, luchamos psicológicamente contra ella, y esa lucha nos desconecta de lo que sucede.

Vivir momento a momento.

Sí, y desarrollar la autocompasión.

La repetición de los errores es muy puñetera y a veces te hartas de ti mismo.

A mayor grado de inconsciencia, más repetición de errores. En el estrés hay mucha reactividad, genera unas emociones que llevan a actuar de forma impulsiva. Cuando logras hacer una pausa entre el estímulo y la reacción, la impulsividad disminuye. Para ello, es básico darte cuenta de cuándo estás empezando a calentarte.

¿Contar hasta diez?

Tener una mejor autoconciencia, es decir, cómo soy, qué cosas me encienden y qué es lo que puedo hacer en lugar de explotar. Muchas veces, ante los juicios que nos hacen reaccionamos de forma defensiva o atacando, lo cual no es muy efectivo desde el punto de vista de la relación interpersonal. Pero veámoslo desde otro punto de vista.

Veámoslo.

El juicio de otro, aunque no me guste, es interesante porque me está dando información de mí mismo y de él. Si reprimo una emoción, me provoca más tensión, y si la ignoro, sigue condicionando mi comportamiento. Hay que desarrollar la conciencia de cuál es mi emoción y ver la mejor manera de expresarla dentro del contexto, la situación y mis objetivos.

¿Por qué es mejor el yoga que el boxeo?

El yoga es estar consciente del cuerpo y de la respiración; normalmente, en cambio, al hacer footing u otro deporte se desconecta la mente del cuerpo: mientras tu cuerpo corre, tú sigues pensando en tus problemas. El yoga activa el sistema simpático y el parasimpático, porque tensa y relaja. En los gimnasios casi todo es tensión.

¿Qué más?

Hay que cuidar la alimentación. El estrés conlleva unas pautas de alimentación poco sanas: se come a deshoras, rápido, y se toman excitantes. Ese comportamiento realimenta el estrés. Y lo mismo podemos decir de la comunicación: cuando hay estrés, la comunicación va de la agresividad a la pasividad, y ambas provocan más estrés.

¿El camino de en medio?

Desarrollar la asertividad: qué es lo que digo, cómo lo digo, cuál es su efecto en otras personas y en mí mismo; y cómo se puede desarrollar una comunicación más consciente, plena y profunda. Y nos queda otro elemento fundamental.

¿Dormir suficientes horas?

La gestión del tiempo, es decir: a qué dedico mi tiempo y mi energía. Es imprescindible dedicar un tiempo a uno mismo, sus ilusiones y proyectos. Debemos tomar conciencia de nuestra responsabilidad sobre nuestra felicidad y entender que el estrés es algo que se genera dentro y no fuera.

Todo desemboca en el sentido de la vida.

Las personas más resistentes al estrés presentan tres características: gran sentido del compromiso; control de su propia vida pero sin querer controlarlo todo, y capacidad de afrontar los desafíos.

… Comprenden que la vida es cambio.

Sí, que hay salud y luego enfermedad, amor y desamor. De lo bueno podemos disfrutar y de lo malo, aprender. Pensamos que la realidad externa es una cosa y que nuestra realidad interna es otra, pero son inseparables: la única manera de transformar la realidad externa es transformando la interna.

La responsabilidad

Tras una crisis laboral (fue director de varias empresas en el sector agroalimentario) y una profunda crisis de pareja, Martín dio un golpe de timón y se fue a la Universidad de Massachusetts a formarse en reducción de estrés según el método de conciencia plena. “Cada uno de nosotros debe tomar la responsabilidad de su propio estrés, porque no es algo externo, sino que tiene que ver con nuestra interacción con el medio. Hay que buscar la forma de generar la armonía interior que nos permita emitirla hacia fuera; así volverá a nuestro interior”. Compagina la formación corporativa con la investigación en reducción de estrés, en cuyas conclusiones se basa Con rumbo propio (Plataforma).

Fuente: La vanguardia

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Gogo Bela MacQuillan: “Cuando estás alegre, tu aura se expande”

Junio 4, 2008 at 10:13 am (Entrevistas) (, , )

Esta londinense afincada en Barcelona asegura que todos tenemos un aura y que su tamaño depende de nuestra salud y carácter.

RICARD CUGAT

–¿Usted puede ver mi aura?
–Sí. Yo y mucha gente.

–Ya no hay intimidad.
–Hay gente que, sin ser demasiado consciente, ve el reborde luminoso de personas, animales y plantas. O sea, el aura. Otra cosa es saber descodificar la información que contiene esa luz. Para eso hace falta mucho estudio y trabajo previo.

–¿Y sería tan amable de decirme cómo tengo el aura?
–Estupendamente. Grande y expandida. Se notan buenas vibraciones.

–Pues qué bien. Será porque estoy contento.
–Cuando estás alegre, tu aura se expande. Y no solo si estás contento o feliz, sino si tienes una actitud de apertura hacia la vida. Las personas tímidas o introvertidas tienen el aura más contraída, al igual que las personas enfermas o desvitalizadas.

–¿Qué tienen en común las personas con un aura potente?
–Su absoluta confianza en sí mismas. Son personas muy enfocadas que tienen un gran magnetismo.

–Entran en una sala y se nota su energía.
–Sí. Atraen a los demás. Tienen claro quiénes son, cuáles son sus objetivos en la vida, y no suelen tener ninguna duda de que los van a conseguir. Y, sobre todo, no tienen miedo.

–¿Qué opinión le merece el miedo?
–El miedo es lo peor. Cuando tienes miedo, literalmente estás dando tu energía a los demás. Y a aquello a lo que tienes miedo. Te estás desvitalizando, y acabarás con estados psíquicos alterados y enfermedades.

–Pero la autoconfianza a veces es sinónimo de autoengaño.
–Si es así, se nota. La gente que se cree estupenda y no lo es no irradia esta energía de la cual estamos hablando. Los otros huyen de ellos. Además, no estoy hablando de seguridad en la propia personalidad, sino en algo que va más allá.

–¿…?
–Se trata de tener seguridad en una fuerza mayor que nos catapulta.

–¿El famoso sex appeal tiene algo que ver con el aura?
–Es una forma de magnetismo de las personas enfocadas en el segundo chacra, el sexual. Aunque, ¡ojo!, a veces solo están enfocados en eso.

–¿Puede tocar el aura?
–Sí. Con las manos percibo la textura del campo electromagnético de la persona. Como si tocase un tejido. Detecto si hay más o menos densidad, si es poroso o si hay fisuras. A veces hay vacíos o bloqueos.

–¿Y qué hace con esa información?
–Hace años que practico la armonización energética para mejorar la salud emocional y física. El aura son biocampos o cuerpos magnéticos que no solo rodean el cuerpo, sino que lo interpenetran y lo nutren. Son los cuerpos sutiles, que pueden llegar a tener una forma y ritmo armónicos.

–¿Cuántos cuerpos sutiles hay?
–Los principales son el cuerpo etérico, el cuerpo emocional o cuerpo astral y el cuerpo mental. Cualquier desequilibrio a nivel corporal está en estos cuerpos sutiles y se precipita hacia el cuerpo físico. En los cuerpos sutiles están nuestros patrones, nuestra manera de pensar y nuestras emociones.

–¿Y el cerebro?
–El cerebro es como una estación de radio. Recibe ondas, las descodifica y viceversa. Pero el cerebro no es el que siente.

–¿Y curando el aura curamos el cuerpo físico?
–Exacto.

–¿Cómo lo hace?
–La persona se tumba en una camilla, vestida de blanco, y yo hago movimientos con las manos. Veo los colores de sus cuerpos sutiles. Dependiendo de cómo se encuentre y de su actitud, veo unos colores u otros. Y a partir de aquí muevo la luz por ciertos circuitos y chacras.

–¿Como el reiki?
–No exactamente. Tanto los terapeutas de reiki como nosotros trabajamos con la luz. Todos somos canales de esa luz, canales, como si dijéramos, huecos. Pero a diferencia del reiki, yo no toco a la persona. El reiki es maravilloso y efectivo, pero mi trabajo es más sofisticado.

–¿Se trata de tener un don?
–No, en absoluto. Es una habilidad. No es nada esotérico. Ya hay tecnología que puede fotografiar o filmar el aura con fines terapéuticos.

–¿Y para qué más?
–Para conectar con nosotros mismos. Cada vez hay una necesidad mayor, absoluta, de eso. Un sentimiento profundo de ser exactamente quien quieres ser, de estar haciendo exactamente lo que quieres hacer y de estar exactamente donde quieres estar. Solo cuando lo sientes, lo reconoces, porque te notas conectado al cosmos. Algunos lo llaman estar conectado con la fuerza del alma. Te sientes pletórico, lleno de energía. Y mi trabajo ayuda a ello.

Fuente: el periodico

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“Poseemos defensas naturales para luchar contra el cáncer”

Mayo 28, 2008 at 8:30 am (Entrevistas) ()

David Servan-Schreiber, psiquiatra y neurólogo
“Poseemos defensas naturales para luchar contra el cáncer”
IMA SANCHÍS  - 28/05/2008
46 años. Vivo entre París y Pittsburgh, donde soy profesor en la universidad. Divorciado y con un hijo. Creo que todos los estamentos de la vida, desde lo mineral hasta lo vegetal, están conectados, y que esa conexión va más allá de lo material. Me preocupa el medio ambiente

Usted era un joven triunfador…

… Que descubrió que ser un reconocido neurocientífico y psiquiatra de 31 años no te protege del cáncer.

¿Cómo se enfrentó al tumor cerebral?

Desde mi posición de médico tenía una ventaja: podía investigar en profundidad la literatura médica para encontrar la manera óptima de luchar.

¿Lo más importante que descubrió?

Que todos tenemos células cancerígenas en nuestro cuerpo pero sólo uno de cada tres morirá por el desarrollo de la enfermedad.

Glups.

Todos poseemos defensas naturales para luchar contra ellas. La aparición de la enfermedad no es más que el incremento desmedido de los agentes que facilitan el crecimiento del cáncer enfrentado a la disminución de los agentes inhibidores del cáncer, ambos se encuentran en nuestro cuerpo.

¿Qué le salvó la vida?

En primer lugar, la medicina tradicional: yo he vivido dos operaciones y he pasado por tres meses de quimioterapia. Pero parece que olvidemos que antes, durante y después debemos potenciar los mecanismos naturales que nuestro cuerpo posee para luchar contra el cáncer y prevenirlo.

Usted sostiene que en el cáncer desempeña un gran papel la actitud psicológica.

Los aspectos psicológicos son parte de la barrera inhibidora o de los agentes que lo facilitan; pero no creo que tenga un nivel de participación mayor que la contaminación ambiental, la mala alimentación, la falta de ejercicio físico… Fíjese en este experimento.

Ratas.

Sí, a las que se les injertó un tumor agresivo. El 54% de las que fueron dejadas a su aire pudo protegerse del tumor. De las que fueron sometidas a descargas eléctricas que les provocaban una sensación de desesperanza e intranquilidad, sólo se salvó el 23%. Un tercer grupo aprendió a detener las descargas apretando un botón y resultaron ser las mejores a la hora de enfrentarse al cáncer.

¿Conclusión?

Hay un estrés malo, que conlleva una desesperanza que te imposibilita luchar contra la enfermedad; y hay un estrés positivo, que te hace desarrollar una serie de defensas. O sea, que la cuestión no es si tenemos o no estrés, sino la actitud a la hora de enfrentarnos a los problemas, y esto es algo que cualquiera de nosotros es capaz de aprender.

¿A usted de qué le ha servido el cáncer?

Mi vida es ahora mucho más sana que antes, y me encantaría que la gente aprendiera a mejorar su nivel de salud sin necesidad de tener que desarrollar un cáncer.

¿En qué se equivocaba?

Entre otras cosas, comía como cualquier norteamericano. Creía que todos los alimentos, pinturas, limpiadores del hogar, cosméticos y plásticos que podía comprar en un supermercado eran suficientemente seguros, y he descubierto que no es así, que muchos de ellos contribuyen a aumentar los agentes que favorecen el desarrollo del tumor.

¿Qué debemos saber?

Las proteínas animales contribuyen al crecimiento del cáncer. La mayoría de los agentes químicos que ayudan en la lucha contra el cáncer están en los vegetales, la verdura y la fruta, y en especias como la cúrcuma, el tomillo, el romero, la albahaca y el té verde.

En los colegios, los niños siguen tomando tres veces a la semana carne.

Se encuentra el mismo nivel de proteínas en la soja, el tofu y en las lentejas o las alubias mezcladas con cereales. El fondo mundial de la investigación contra el cáncer recomienda comer 300 gramos de carne a la semana, pero comemos esa cantidad al día.

La fruta está llena de pesticidas.

Sí, y sabemos con certeza que muchos pesticidas provocan cambios hormonales, llegan a cambiar el sexo de las ratas. Y cuando una mujer desarrolla cáncer de mama o un hombre de próstata, la primera medida es que no reciba ningún tipo de hormonas.

Vaya, entonces estamos atrapados.

Lo ideal es la comida orgánica; sin embargo, hoy por hoy, el conocimiento científico que tenemos indica que es mejor comer brécol con algún residuo de pesticida que no comerlo, porque contiene agentes químicos importantes en la lucha contra el cáncer.

La comida orgánica es carísima.

Cuando los consumidores exijamos que los alimentos no tengan contaminantes, las prácticas agrícolas cambiarán y los precios bajarán, como podemos ver en Alemania.

¡Pero ni siquiera sus colegas dan importancia a lo que está diciendo!

¿Quién diablos va a pagar un estudio sobre la diferencia entre el brécol con y sin pesticidas? Nadie posee una patente del brécol, y quienes investigan y ejercen mayor presión sobre los médicos son las empresas que patentan medicamentos.

¿Y qué me dice de las grasas Omega 6?

Que estimulan la inflamación y el crecimiento celular; se encuentran en el aceite de girasol y el de soja, presentes en toda la comida envasada y la bollería; y en el ganado, y sus derivados (huevos, leche), y toda la carne animal que se alimenta con maíz y soja.

Qué más.

Una de las fuentes más poderosas de energía a la hora de enfrentarnos al cáncer son nuestras relaciones, también hay estudios sobre eso. Personalmente, me di cuenta de cuán importante era, para que mi vida tuviera sentido, dar algo de mí a los demás.

En propia carne

Era un joven triunfador, aunque a su padre, un conocido político y pensador, todo le sabía a poco. A los dos años ya sabía leer y escribir, pasó la selectividad con 16 años y en tres años terminó la carrera de Medicina. Era el responsable de uno de los centros de investigación médica dedicados al estudio de neurociencia cognitiva clínica más importantes del mundo. “Vivía inmerso en el estrés”. A los 31 años le diagnosticaron un tumor cerebral; tras someterse a los tratamientos médicos convencionales, sufrió una recaída y decidió investigar a fondo causas y terapias complementarias. Así nació Anticáncer, una nueva forma de vida (Espasa), número uno en la lista de superventas internacionales.

Fuente: La Vanguardia

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Vicente Haya: “En Japón el arte supremo es no pelearse”

Mayo 28, 2008 at 8:28 am (Entrevistas) (, )

28/5/2008 Edición Impresa LA ENTREVISTA CON VICENTE HAYA, EXPERTO EN CULTURA JAPONESA

Publica un libro sobre el haiku como camino espiritual y afirma que el arte no está en vencer, sino en saber esquivar la confrontación.

SANTIAGO BARTOLOMÉ

–¿Qué le fascina de la cultura japonesa?
–La sensibilidad. Una sensibilidad que puede educar la nuestra, que puede hacer que en ti se produzcan transformaciones.

–¿Para llegar adónde?
–A una intimidad mayor con el mundo. Eso es el haiku: una forma de acercarse a la realidad.

–¿No tenemos intimidad con el mundo?
–No. La mayoría de las veces somos espectadores. Y espectadores pasivos y desatentos que, además, proyectamos afuera nuestra propia desdicha y ruido interno.

–Pero nosotros formamos parte del mundo.
–Podemos estar más en él si nos imponemos menos. Nuestro mundo psicológico tendría que acallarse. Los haikus te enseñan a no pensar, a no imponer tu mundo sentimental. Aquí nos creemos muy importantes porque pensamos y sentimos una serie de cosas. Y ellos dicen: “Ni el mundo de lo que tú amas ni de lo que piensas me interesan nada”.

–¿Qué les interesa?
–Si estabas delante de una hierba cuando se inclinó al posarse una libélula.

–Nuestro ego nos impide ver la hierba.
–Exacto. Tendríamos que desaparecer para ser testigos de aquello que sucede delante nuestro. El buen poeta de haikus desaparece y se entrega generoso a la labor de recoger pequeños instantes de lo que sucede en el mundo.

–¿Y el malo?
–Se cree superior. Si un haiku nos impacta, es que es bastante malo. Un buen poema lo puede escribir un mendigo. No hacen falta metáforas ni grandes palabras.

–Las palabras pueden estorbar.
–Lo ideal para ellos es hablar no con palabras, sino con el hara.

–¿Quiere decir las entrañas?
–Con el centro vital. Las palabras no tienen nada que ver con lo que estás comunicando. Si eres capaz de percibir a la persona integral que tienes delante, y no solo una verbalización, encuentras soluciones donde el otro no las encontraba con palabras.

–Su concepto del yo es radicalmente opuesto al nuestro.
–Desde el punto de vista oriental, el yo es una tensión dentro de la creación. Se trata de armonizar con el mundo. Aquí decimos: “Yo soy yo porque soy diferente del mundo”. Y eso mismo que te define, es tu causa de angustia.

–Pero a veces ellos se van al otro extremo.
–A veces se identifican tanto con su empresa, que su nombre pasa a ser Federico Mitsubishi o Pepe Sony. Así desaparece su yo. Ni nuestro yo occidental pétreo es bueno, porque chocamos y no paran de saltar chispas, ni tampoco lo es su yo inexistente.
–¿Qué más ha aprendido de Ja- pón en los últimos años?
–La modestia. He vivido con monjes budistas, con ancianos, con amas de casa, con muchos estratos sociales que me han enseñado el Japón real. Y su gran enseñanza es la modestia.

–¿Algún recuerdo notable?
–Trabajaba en una pequeña aldea de campesinos cultivando setas y tenía cama y comida a cambio de mi trabajo. Una vez nos internamos en el bosque con mi compañero y me sorprendió mucho que él fuera todo el rato esquivando hilos de araña.

–O sea, que no solo los veía, sino que los respetaba.
–Sí, y yo me los iba comiendo todos detrás de él. El hecho de que se molestase en esquivarlos para no dañar la naturaleza dice mucho del espíritu de Japón. Era un chaval que casi no hablaba, que no me colocó nin- gún rollo ni quiso hacer proselitismo de nada.

–¿En la vida social hay humildad?
–El pueblo japonés es extraordinariamente educado y cortés. La palabra “disculpe” o “perdone” se puede escuchar 40 veces en un día. Viven con esa palabra en la boca, incluso piden disculpas si otro les pisa. Es una forma de recomponer el equilibrio: por algo son la cultura de la armonía. Se esfuerzan en crear armonía en el trabajo, en la vida social, en la relación de pareja.

–Aquí nos peleamos todo el día.
–En Japón el arte supremo es no pelearse. El saber vencer no es un arte; el arte está en ser capaces de esquivar la confrontación.

–Aquí eso es sinónimo de cobardía.
–En Japón es todo lo contrario. Para evitar el combate, tienes que desarrollar ingenio. Tu creatividad está en juego, pero no para ganar, sino para rehuir el combate.

–¿Por qué no combatir?
–Porque es una destrucción de la armonía. Donde uno ve la necesidad del encontronazo, otro ve la salida. El que halla la salida tiene más talla, es más persona, porque ha dado con una solución sin violencia.

Fuente: El periodico

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Walter Riso: “¡Piensa antes del flechazo amoroso!”

Mayo 14, 2008 at 3:02 pm (Entrevistas) ()

14/5/2008 Edición Impresa LA ENTREVISTA CON WALTER RISO, PSICÓLOGO

El autor de Amores altamente peligrosos (Planeta/Columna) sostiene que hay un millón y medio de catalanes con los que sería mejor no mantener una relación amorosa.

ALBERT BERTRAN
Foto: ALBERT BERTRAN
GASPAR HERNÀNDEZ

–Se sufre mucho por amor.
–No cabe duda. El 50% de las consultas son por ese problema.

–Y, en cambio, cuando te separas, no te dan el pésame.
–Pero cuando te enamoras te felicitan, como si hubieses ganado la lotería. Y lo primero que tendrían que preguntar es de quién te has enamorado y, quizá, darte el pésame.

–Hay parejas que no convienen.
–Un 20% de la población.

–O sea, que en Catalunya…
–Hay un millón y medio de personas con las que es mejor no tener una relación amorosa.

–El amor es ciego.
–No tendría que serlo. Damos por hecho que, si hay amor, el amor lo va a resolver todo.

–¿Cómo se entra en una relación pensando?
–Fijándonos en pequeños detalles del otro. Y planteándonos si su propuesta afectiva es insalubre.

–Mientras dura el flechazo, cuesta pensar.
–¡Piensa antes del flechazo amoroso! Porque, efectivamente, durante el flechazo ya no podrás hacerlo. Observa cómo habla el otro, cómo mira, cómo se relaciona. Hay gente propensa a enredarse con personas inadecuadas para ellas.

–Tienen la esperanza de que el otro cambiará.
–En el amor, la esperanza es lo primero que hay que perder.

–¿Qué parejas no nos convienen?
–Hay ocho estilos afectivos de los que es mejor huir.

–Empecemos. En su libro, en primer lugar, está el histriónico, el amor hostigador.
–Son personas con una gran necesidad de aprobación. Quieren ser el centro de atención, son exhibicionistas y acosan afectivamente. Esta seducción llevada al extremo produce un efecto paradójico: cansar al otro.

–Luego están los desconfiados: el estilo paranoico.
–Piensan que no se puede confiar en la gente, que siempre les van a hacer daño, que si se entregan demasiado se van a aprovechar de ellos. Crean una territorialidad impresionante. Desconfían hasta de la familia.

–Estilo pasivo/agresivo.
–Estos viven un conflicto permanente. Necesitan a la pareja para que los proteja, pero al mismo tiempo quieren ser autónomos. No se comprometen, pero tampoco tienen la valentía de alejarse.

–Huyamos de los narcisistas egocéntricos.
–Piensan que son especiales, que no hay reglas para ellos. Son egoístas. Al sentirse especiales, son excelentes receptores de amor y, en cambio, lo dan mal. Del otro siempre piensan: “Tú vales menos que yo”.

–Estilo obsesivo, o cuando el amor es perfeccionista.
–Quieren un amor metódico, sistemático, sin errores. Dicen: “Yo soy el responsable, tú eres irresponsable, y a partir de ahora yo lo manejo todo”. Tienen problemas sexuales y se vuelven acosadores, les cuesta expresar emociones y envejecen muy rápido. Es como estar con un departamento de control de calidad. No hacen el amor en la cama, sino en el quirófano.

–Alejémonos, por supuesto, de los amores violentos.
–Es el estilo antisocial/pendenciero. Son amores malignos. No tienen sentimiento de culpa y reducen al otro a un objeto. Suelen ser los maltratadores.

–También están los indiferentes o desvinculados.
–Son incapaces de procesar emociones. Son analfabetos emocionales. Como hacen de la independencia un valor, para ellos estar enamorados es un problema. El otro les sirve para vincularse a la vida social y punto.

–Y, por último, no nos conviene el amor caótico.
–Es el estilo limítrofe/inestable. Son imprevisibles y suelen tener adicciones. Fluctúan entre el odio y el amor. Sus emociones son explosivas: te pueden amar hoy y te pueden odiar mañana. Tienen un problema de identidad: están fragmentados. No pueden dar ni recibir amor. Tienen un profundo miedo al abandono, pero son incapaces de mantener al otro cerca.

–Sin llegar a los extremos, quizá todos tenemos un poco de todo.
–Sí, pero siempre hay un estilo que te define más. Por supuesto, están los estilos sanos, el 80% de la población más o menos.

–¿Qué ha aprendido del amor de los filósofos griegos?
–Que el deseo es importante, pero no suficiente. Son importantísimos la compasión y el cuidado del otro, que es lo que falta en la mayoría de los estilos afectivos que hemos enumerado. Lo que más marca a una pareja es la amistad. Es como desear al amigo, pero es importante el deseo, porque si no solo es una amistad.

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Natalia Caycedo: “Todas las personas tienen algo positivo”

Mayo 13, 2008 at 11:40 am (Entrevistas) (, )

LA ENTREVISTA CON NATALIA CAYCEDO, PSIQUIATRA SOFRÓLOGA

Aplica la sofrología, una terapia psíquica que diseñó su padre, Alfonso Caycedo, para desarrollar el limitado concepto de consciencia humana de los años 60.

PERE BATLLE
Foto: PERE BATLLE
ÀNGELS GALLARDO

–¿Conocerse a sí mismo es un método para curarse a sí mismo?
–Siempre que ese conocimiento sea una vivencia de uno mismo, no la lectura racional de un libro de autoayuda, que se puede entender muy bien pero no te dice cómo producir el cambio que necesitas. El conócete a ti mismo que dijo Sócrates llega a ser curativo si aprendes cómo eres y sabes dirigir y mantener la atención hacia aspectos positivos de ti mismo. Esto tiene una explicación neurofisiológica: la repetición de un pensamiento positivo produce cambios en las neuronas, igual que si lo haces con uno negativo.

–¿Esa es la idea de la sofrología?
–La sofrología es un método para conocer cómo es tu cuerpo y por dónde enferma cuando sufre estrés, cómo son tus pensamientos, en especial los distorsionados, y cuáles son tus emociones. Una vez conoces todo eso, por medio de un programa de relajación pautada que se ha de hacer a diario, se consiguen los cambios beneficiosos. Sofrología tiene tres raíces griegas: sos, que significa equilibrio; phren, la consciencia, y logos, el estudio. Es decir, estudio de la consciencia en equilibrio.

–¿Qué es la consciencia?
–Nosotros trabajamos con la consciencia –con s en medio– que, según la Real Academia Española significa el conocimiento que el sujeto tiene de sí mismo. La conciencia, sin s, pertenece al terreno de lo moral. La medicina y la psiquiatría occidentales nunca han definido qué es la consciencia humana. Hablan mucho de neurofisiología y neuropsicología, pero no de ese conocimiento.

–Su padre decidió investigarlo.
–En efecto. Cuando mi padre ejercía de psiquiatra en Madrid, a finales de los años 50, se decía que hay dos tipos de consciencia: la patológica y la ordinaria. Los enfermos mentales eran tratados con electrochoques, hipnosis y poco más. No había ni fármacos. Él buscaba algo más y, como mi madre hacía yoga, se fueron a India con la idea de conocer otras formas de entender la consciencia.

–¿Qué encontró?
–Estuvo conviviendo dos años con personas que practicaban yoga, budismo tibetano y zen. Se dio cuenta de que aquellos individuos tenían una consciencia más desarrollada, que no era ni patológica ni normal. Él la llamó consciencia sofrónica y creó el método de relajación dinámica, que tiene como punto de partida las técnicas que vio en Oriente pero no entra en la filosofía ni el análisis budistas. Eso lo respetamos mucho, pero no somos orientalistas. Todo lo mantenemos en un plano médico.

–¿Qué problemas trata?
–La ansiedad en todas sus formas. Fobias, trastornos de pánico con agorafobia, depresión y el estrés crónico que desemboca en enfermedades psicosomáticas, esas que no tienen causa orgánica y que por eso mismo son difíciles de curar: gastrointestinales, dolores crónicos, problemas de piel, insomnio. Sin saber porqué, si practican todos los días, mejoran.

–¿Una persona con ansiedad tiene la calma necesaria para relajarse?
–Al principio, no. Pero existen estrategias. Supongamos que viene un paciente con miedo a salir a la calle porque ha tenido ataques de pánico. De pronto, sufre palpitaciones, sudoración, siente que no pueden respirar, se marea… Empieza con ejercicios de respiración, relajando el cuerpo. A la semana siguiente, aprende a dirigir sus pensamientos hacia dónde él quiere, a ser sujetos de su mente y no al revés.

–¿No analizan las causas?
–No rascamos en los traumas. Lo que transforma es tener una experiencia distinta: por más personas que te digan que vales mucho, si no te lo dices tú no vas a cambiar, porque no te lo crees. Trabajamos siempre buscando lo positivo de cada cual. Todas las personas tienen algo positivo que reconocerse. Solo por ser humano ya vales muchísimo.

–¿Cuál es el orden de actuación?
–El primer grado de la relajación se dedica a conocer cómo es el cuerpo. Se trata de percibirlo internamente, para aprender qué le sucede en las épocas de mucho estrés. El siguiente es mental: ¿cuáles son tus pensamientos negativos habituales?, y así. Toma consciencia y cámbialos. El tercer paso son las emociones, y después el resto de valores y la ética.

–¿Y así cambian?
–Si no es un simple acto intelectual, sí. Se trata de eliminar todo lo que son prejuicios, ideas preconcebidas. Todo eso, fuera. Si quieres conocer algo en su esencia has de olvidar los conceptos que tenías sobre esa cosa, y establecer con ella una relación directa y esencial. Así puedes tener un conocimiento puro de ti mismo.

–También enseñan a deportistas.
–A muchos, de élite y de deportes de precisión, que exigen gran dominio de sí mismos. Son personas muy buenas en su deporte, pero, en un momento de alta competición, con muchas cámaras fijas en ellos y gran expectación a su alrededor, la ansiedad les puede hacer fracasar. Aquí aprenden a ser sujetos de sus movimientos, antes, durante y después de la competición. El control.

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